Tipos de riesgos creativos a tener en cuenta en proyectos de equipo.

Types Of Creative Risk In Team Projects Hero

Ah, los proyectos en equipo. ¿Qué podría salir mal al intentar equilibrar plazos, entregables, múltiples stakeholders y prioridades en conflicto? Pues bastante, en realidad, especialmente en equipos creativos. Esto se debe a que trabajan a diario con una gran variedad de tipografías y otros activos creativos. Y las fuentes, en particular, vienen cargadas de responsabilidades y riesgos que llamamos —no muy cariñosamente— “riesgo creativo”.

Entonces, ¿qué significa esto y por qué es importante? Y, quizá más relevante aún, ¿CÓMO PUEDE TU EQUIPO EVITAR EL RIESGO CREATIVO?

No te preocupes. Tenemos las respuestas.


Puntos clave 

Asegúrate de entender la diferencia entre cómo se utilizan las fuentes y lo que permiten sus licencias.  

  • Controla bien tu proceso de auditoría.
  • Evita el uso de fuentes personales en entornos de equipo.
  • La falta de control sobre licencias puede derivar en litigios. 

¿Qué es el riesgo creativo y por qué importa? 

El riesgo creativo se refiere al riesgo inherente al uso de activos creativos, como las tipografías necesarias para desarrollar un proyecto. El problema se vuelve evidente cuando entendemos que las fuentes suelen estar sujetas a acuerdos de licencia muy específicos, cuyos detalles a menudo se desconocen o se ignoran dentro de los equipos creativos.

La discrepancia entre cómo se usan las fuentes y lo que realmente permiten sus licencias es el núcleo del problema. No alinear ambos aspectos puede provocar desde sobrecostes hasta conflictos legales.

Aunque puede manifestarse de varias formas, el riesgo creativo suele agruparse en cuatro grandes categorías:

Riesgo de ineficiencia 

Las interrupciones y ralentizaciones derivadas de procesos manuales (y propensos a errores), la gestión de licencias, las búsquedas interminables o los rediseños de última hora consumen horas facturables y reducen la productividad.

Riesgo reputacional 

En entornos colaborativos, donde muchas personas trabajan sobre un mismo proyecto, puede ser difícil identificar responsabilidades cuando algo falla. Si el error es interno, afecta a la dinámica del equipo; si es externo, puede dañar relaciones profesionales. Además, hablamos de reputación profesional, lo que puede generar tensión rápidamente, ya que hay carreras en juego.

Riesgo legal (y también reputacional) 

Una mala gestión de licencias tipográficas puede derivar en requerimientos legales, conflictos o incluso demandas. Si no se resuelven rápidamente, estos problemas pueden escalar. Y los litigios dañan seriamente la reputación de una empresa, además de alejar a posibles clientes.

Riesgo financiero 

Para evitar problemas de cumplimiento, muchos equipos sobrerreaccionan… y gastan de más. El exceso de compra de licencias es más común de lo que parece. Además, cuando profesionales altamente cualificados dedican su tiempo a gestionar riesgos en lugar de tareas creativas, el impacto en la rentabilidad es significativo.

¿Cómo gestionan (o gestionan mal) los equipos el riesgo creativo? 

Aunque los profesionales creativos suelen ser conscientes de los riesgos asociados a las licencias, les resulta difícil evaluar si sus procesos de gestión son realmente eficaces. Por eso realizamos una encuesta para entender cómo trabajan los equipos creativos y cómo perciben estos riesgos.

Uno de los principales hallazgos es que los equipos se toman muy en serio las auditorías… quizá demasiado. Aproximadamente el 47 % dedica más de seis horas semanales a esta tarea (y un 31 % hasta 11 horas), lo que indica una clara oportunidad para optimizar procesos y liberar tiempo para tareas más rentables.

También descubrimos que alrededor del 45 % de los equipos asigna la auditoría a una única persona. Esto supone una carga excesiva y poco sostenible. Involucrar a más personas no solo reparte la responsabilidad, sino que mejora la objetividad, introduce controles adicionales y aumenta la eficiencia.

La evolución del riesgo creativo 

La demanda de contenido sigue creciendo. Esto es una gran noticia para los equipos creativos, pero también introduce nuevos desafíos, especialmente en la gestión de tipografías.

Aunque muchos equipos afirman tener sistemas para gestionar licencias, una gran parte sigue utilizando procesos “analógicos”: hojas de cálculo compartidas, carpetas almacenadas o comunicaciones manuales. Además de consumir mucho tiempo, estos métodos son propensos a errores y difíciles de escalar o adoptar por nuevos miembros del equipo.

Otro dato relevante: no tiene sentido preocuparse por el uso de fuentes sin licencia si, al mismo tiempo, se permite a los diseñadores utilizar fuentes personales en proyectos de equipo.

De hecho, introducir fuentes personales es una de las principales vías por las que entran fuentes sin licencia en los proyectos. Una vez dentro, pueden circular por todo el flujo de producción sin control, permanecer en bibliotecas compartidas y generar riesgos en proyectos futuros.

El endurecimiento del control de cumplimiento 

Todos estos problemas pueden derivar en el uso de fuentes sin licencia, infracciones de copyright y, en algunos casos, litigios. Aunque no es algo nuevo, este tipo de demandas es cada vez más frecuente.

Los equipos creativos pueden verse en titulares —y en tribunales— si no adoptan medidas proactivas para cumplir con las licencias.

Esto afecta incluso a grandes marcas. Por ejemplo, Nike fue demandada en febrero de 2023 por Production Type por usar la fuente Kreuz Light en proyectos de marketing sin la licencia adecuada. Con reclamaciones de hasta 150.000 dólares por infracción, este caso es un claro recordatorio de la importancia de gestionar correctamente las licencias tipográficas.